“El guardaespaldas” de Suzanne Brockmann.

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Novela llena de topicazos y sin gran originalidad. ¿Me ha gustado? Siiii, me ha encantado.

Veréis, es una historia que ya conocemos de verla mil veces en película de serie B. Bueno, quizás exagero. Pero muchas veces. La chica mona, la persecución, la mafia, la venganza, el frío sicario, el sistema de protección de testigos y un montón de cosas ya conocidas son los ingredientes. Pero vamos a hacer un símil master chef: cuando dos personas cocinan pueden usar los mismos ingredientes y a uno le sale un churro y otro se alza con estrellas michelín.

Pues entre los ingredientes de esta novela no encontramos nada rarito pero la autora los adereza de tal forma que consiguió que me la zampase enterita deprisa y feliz.

Todo comienza con Alessandra Lamont, una mujer florero que tiene 3 puntos fuertes. 1.- Es guapa. 2.- Es guapa. 3.- Es guapa. Toda su vida se sostiene sobre un físico llamativo y una hermosura que llama la atención allá por donde pasa. Abandonada por otro florero más nuevo (otra mujer más joven y también, como no, guapa) recibe la noticia del asesinato de su ex con un cierto desapego. El muerto está muerto porque le robó al mafioso de turno un millón de dólares.

Alessandra, que es un dulce de persona, de pronto se ve conducida a presencia del “padrino” Michael Trotta. En una reunión con todo un atrezzo terrorífico (un frío sicario de mirada vacía, un perro asesino con ganas de despedazarla y un encuentro con un hombre al que habían golpeado y torturado) recibe un ultimátum: o encuentra el millón de dólares y se lo entrega o la liquidan, sin mucho cariño, para dar ejemplo.

Allí está ella, quebrándose los sesos de dónde puede haber escondido el idiota de su ex el money, hasta que recuerda la única petición que le hizo en el acuerdo de divorcio. ¡Tachán!

Por otro lado el FBI está detrás del mafioso y a sus oídos llega el ultimátum. Quieren utilizar a Alessandra como cebo para cazarle pero ella tiene tanto miedo que se niega siquiera a considerarlo. Los agentes encargados son Harry y George.

Harry es como Colombo el detective, pero en guapo. Lo sé. Esa serie es muy antigua. Pero no podía quitármelo de la cabeza con tanto hablar de que era más bajito que su compañero, de su desarreglo y del pelo despeinado, con cada mechón por su lado. Al final la imagen se fue transformando porque en las escenas eróticas como que no me cuadraba tanto. Carga con la trágica pérdida de su ex y uno de sus hijos y está un poco loco. Me lo pasé en grande con la descripción de cómo se enfrenta a unos ladrones él solo.

Lo que le mueve es la venganza. Tan obsesionado está con cazar a Trotta, al que considera culpable de su pérdida, que nunca encuentra tiempo para ver o telefonear a sus hijos, a los que tiene “escondidos” con otro nombre lejos de Nueva York.

George es más tipo dandy. Alto, guapo y estiloso. Tiene también su historia dentro de la principal. Líos con su ex y su amante. Al final me quedó un poco inconclusa por lo que tengo que investigar si hay un libro escrito para ellos.

Ya con esto espero que os entren ganas de leerla, porque de verdad, es un gustazo. Alessandra tiene que cambiar de look y es mucho más de lo que parecía. “Harry el sucio” resultó más amoroso, atractivo y vulnerable conforme iba pasando páginas. Kim, la superficial amante de George, también fue ganando puntos. Cosa que no ocurrió con Nic, su mujer, que los fue perdiendo uno detrás de otro para llegar a un fiasco final total.

Y la parte en la que Harry intenta rehacer el vínculo con sus hijos me enterneció, cosa que no es fácil (hoy voy de dura)

Encontré sobre todo emoción de la buena. Buenos diálogos, personajes creíbles y tensión en los momentos justos. Secundarios estupendos, desde Shaun (el hijo de Harry) hasta su amiga Mindy. Llegó un momento en que no podía parar de leer. Y el final me gustó a pesar de que Harry acabara montando una empresa de seguridad (otro tópico).

¡Película ya! ¿A que están esperando?

 

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LISA KLEYPAS.- “El amante de Lady Sophia”

el amante de lady sophia

  • Nº de páginas: 272 págs.
  • Editorial: S.A. EDICIONES B
  • ISBN: 9788466611619

SINOPSIS:

La ciudad de Londres, a comienzos de la era victoriana, es escenario de una encarnizada lucha contra el crimen, que no respeta clases sociales. Desde la muerte de su hermano menor, lady Sophia Sydney tiene un solo objetivo: seducir al juez que lo envió a prisión, y destruirlo política y personalmente. Ross Canon es el magistrado más poderoso de Londres, y su reputación es inmaculada. Conocido como el Monje de Bow Street por el celibato en que vive desde que murió su esposa, desde el primer momento parece una persona muy diferente a la que esperaba Sophia.

OPINIÓN:

La novela es muy amena, como casi todas las de esta autora, y se lee en un suspiro. Está repletita de escenas tórridas y excitantes en las que refleja con naturalidad (demasiado para lo que debía ser la moral de la época victoriana en que se desarrolla la acción) prácticas sexuales como la masturbación, la felación, etc.

Para los que no les guste el sexo explícito: ¡esta no es su novela!

Para los que no les importe demasiado y contemplen leérsela os diré algo de la trama: chica odia a viejo juez por ser el culpable de la muerte de su hermano. El viejo resulta no ser tan viejo, sino un hombre de muy buen ver: viudo, serio, fiel y rico. Y ¿qué pasa con ese dechado de virtudes? Pues que se muere de deseo por la chica nada más verla.

La chica vengativa es una bella persona, educada, cariñosa y considerada con la gente. ¡Adorable! Con ese carácter más parecería que se conformaría con su tragedia y pensaría que “¡son jugadas del destino!”, más que obsesionarse por destrozar al juez por un hermano al que sólo estuvo unida en la niñez. El hermanito se marchó a vivir la vida y acabó en malas compañías.

Su plan para vengarse es un poco birria, la verdad. Le daría una victoria pírrica: ella sería la más perjudicada si se habla de perder la reputación.

Pero bueno, su afán de hundir al juez es lo que da pie a toda la historia romántica y aunque se adivina el desenlace lo cierto es que cuando acabé me centré en las sensaciones:

  • – ¿Me gustó?
  • – Sí.
  • – ¿Por qué, si le veo detalles que no cuadran?
  • – Pues no puedo explicarlo. No puedo decir que esté entre las mejores que he leído pero sí me dejó buen sabor.

Porque, entre otras cosas que no alcanzo a saber cuales son (hoy la claridad no es lo mío), me gusta dónde y cómo se desarrolla la acción: las calles de Londres, los policías, las manifestaciones y asaltos a la cárcel para liberar a un famoso delincuente, la huida de la prisión por los tejados, etc. Al final obtengo romance y aventura. Buena combinación para pasar un buen rato.