“Hipnosis” de Amanda Quick.

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Este libro es un “nadismo” como dirían las Haggard en su divertido blog de novela romántica “A la cama con…un libro”.

Entretenido, personajes simpáticos, ideal para despejar la mente pero perfectamente olvidable.

Nuestra protagonista es una chica decidida, que en la época de las enaguas se convierte en “emprendedora” montando su propio negocio.

Todo comienza cuando, una noche, Charlotte, que así se llama nuestra heroína, sorprende en flagrante delito al miserable de su padrastro. Agobiado por las deudas y después de haber derrochado la fortuna de su mujer, no ve otra salida que vender la virginidad de Ariel, la hermana pequeña de Charlotte. Con una pistola descargada se enfrenta a su padrastro y al “monstruo” que piensa cobrarse en carne la deuda. Su actuación es tan convincente que consigue expulsar a los dos bichos de la casa.

Al día siguiente aparece muerto su padrastro y ella ya no tiene prisa por huir, pero sí de buscar un trabajo que le garantice unos ingresos.

El nicho de mercado que encuentra le hace que pueda mantenerse bien. Se dedica a conseguir información para clientas de sus pretendientes. Si son jugadores, si son asiduos de burdeles, si son agresivos… en fin, las pone en antecedentes de dónde se van a meter al casarse. Ella tiene muy presente el error cometido por su madre al quedarse viuda. Se casó de nuevo pensando que su marido las cuidaría y lo que hizo fue quedarlas sin nada en cuanto ella murió. Bueno, excepto las cosillas de plata y joyas que Charlotte pudo “pispar” antes de que las empeñara.

En su negocio cuenta con la colaboración de un secretario que ya ha decidido dejar su “exigente” trabajo pero que le recomienda a un sustituto. En la entrevista el “nuevo” se presenta como un soso, aburrido que no llamará la atención en ningún sitio con lo que se considera ideal de la muerte para investigar para ella. Charlotte no opina lo mismo y no quiere contratarle. Discuten y al final deciden someter el asunto de la contratación a la opinión de Ariel y del ama de llaves, que no ven nada de particular en él. Final: ¡contratado!

Baxter St. Yves es un poco friki. Es hijo de un lord, pero al ser bastardo no tiene derecho a heredar su fortuna, que pasará a manos de Hamilton, su hermanastro. Pero tuvo suerte y su padre si cuidó de él (en estas novelas de romántica lo normal es que pasen tres pueblos de los retoños habidos fuera del matrimonio) con lo que le dio estudios. Ahora se dedica a su gran pasión, la química. Él es feliz en su laboratorio, entre probetas, y lejos de los bailes y aburridas actividades sociales. Pero su tía le ha encomendado que investigue a Charlotte por el asesinato de una gran amiga suya. Sabía que le había entregado una cantidad de dinero y sospechaba de ella.

A su vez Charlotte quiere investigar ese asesinato porque piensa que pudo ser uno de los pretendientes el que lo llevara a cabo y se siente un poco responsable de no haber encontrado nada que le hiciese prever ese final.

Convertidos en aliados en la búsqueda de pistas su relación va cambiando: él va volviéndose mandón conforme avanza la novela y ella se convierte en un dolor de cabeza para él con su carácter díscolo.

Básicamente la novela es resolver el asesinato mientras nos divertimos un poco con los peculiares personajes, los diálogos y las situaciones, a veces un poco absurdas: el enfrentamiento con un ladrón, el cascado mayordomo que todos quieren jubilar, el amante de la víctima cuya mayor virtud es “su resistencia”, lo poco que le duran a Baxter las amas de llaves, … tenemos sesiones de mesmerismo, duelo, un hechicero guapísimo y listo pero malvado, …en fin, cosillas de esas que nos hacen la lectura entretenida.

En definitiva, esta novela no es de esas historias que te dejan huella pero que sirve para pasar un ratito cuando apetece algo ligero. Sin ser para partirte de risa, te mantiene la sonrisilla.

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“Hasta que llegaste” de Kristan Higgins.

kristan higgins Hasta que llegaste

SINOPSIS encontrada en “Amazón”.

Posey Osterhagen tiene mucho que agradecerle a la vida. Es la propietaria de una exitosa empresa de rehabilitación de edificios, su familia la arropa y tiene un novio, o una especie de novio. Aun así, le parece que le falta algo. Algo como Liam Murphy, un tipo alto y peligrosamente atractivo. Cuando Posey tenía dieciséis años, ese chico malo de Bellsford le rompió el corazón. Ahora que ha vuelto, su corazón traidor está de nuevo en peligro. Lo que tendría que hacer ella es darle calabazas pero, en cambio, el destino parece tenerle reservado algo distinto.

OPINION:

Una historia sencillita y tierna en un pueblo pequeño para pasar un par de tardes entretenida. ¿Más? Pues para mí, no mucho más.

Cierto es que a lo tonto ya llevo leídas unas cuantas novelas de esta autora. No las espero con expectación y no me dejan mucha huella pero las empiezo y no las dejo hasta terminarlas.

En esta novela siento una cierta debilidad por el personaje de Liam pero no me llega mucho el de Posey.

Él es un “cacho de pan” con pose de chico malo. Fue reconvertido por su amor juvenil a Emma, una chica que lo tenía todo: preciosa, buena, rica y popular, (esto de popular que no falte, que es muy de USA). Cesó en su ajetreada vida como “rompecorazones” y se convirtió en un marido y padre amantísimo, fiel y trabajador. Pasó de dedicarse a servir a la comunidad (de chicas por supuesto) a la privada (¡Emma, que suerte!)

Pero lo que prometía ser un matrimonio feliz fue perdiendo fuerza y ahora se encuentra viudo y de vuelta al pueblo para que su hija esté más cerca de los abuelos maternos, que son unos snobs y que nunca le han aceptado. Están asentados en el “¡Ese vividor que se llevó a nuestra muñequita!” sin tener en cuenta lo bien que se ha portado el chaval con la enfermedad terminal de su Emma y en lo bien que ejerce de padre responsable. Bueno, responsable y controlador hasta caer en lo ridículo. ¡Mira que querer subirse a un árbol para espiar si de verdad su hija está en la fiesta de pijamas de la amiga!

Posey sufrió un enamoramiento adolescente sin esperanzas de Liam. Cuando vuelve a verle se da cuenta de que donde hubo brasas no es que queden rescoldos, es que están las brasas como si tal cosa. En ese momento ella está liada con el competidor del negocio de sus padres (restaurante italiano versus restaurante alemán). Este guaperas italiano solo la quiere por el sexo y la compañía. La autora se despacha esa relación en un pis pas y ya está libre para enamorarse de Liam.

Por medio anda también de vuelta al pueblo una prima rubia, alta, guapa e insoportable que tiene su papel en la historia.

No cuento más. Nuestra pequeñaja y delgadita Posey le da compañía a Liam y escucha sus cuitas hasta que se convierte en parte importante de su vida.

La galería de personajes es para mí, lo que hace la historia entretenida: los padres de Posey que tras años de matrimonio cada vez son más parecidos, su hermano Henry (cirujano al que las amputaciones le hacen brillar los ojos) y su pareja Jon (un encanto de hombre con muchísimas cualidades), su amiga deportista y madre soltera por adopción, la viejecita gruñona a la que quiere comprarle una preciosa casa, el perro, los gatos, el cocinero guaperas, …

Un detalle que me rechinó y mucho es el que os voy a contar. En un curso de cocina para buscar pareja le tira los tejos un chico guapo y sobre todo agradable. Cuando le dice que es actor porno directamente no le da ni la más mínima oportunidad. Pero su rechazo no es por sí misma sino porque piensa que a sus padres no les gustaría (¡válgame Dios, un actor porno habiendo en casa una foto del papa Benedicto!) ¿De verdad? ¿Ni siquiera vamos a mirar más allá de “a lo que se dedica” para ganarse la vida?¡Pues chica, no es que se dedique a hacer daño a los demás! ¡Esto no me gusta nada, Posey! A partir de ahí empezó a no darme pena que no tuviera pareja.

Inciso: No es que a mi me parezca que tener pareja sea lo más sino que parece que es “lo que le faltaba” a la protagonista para ser feliz.

Lo más duro de su historia es el rechazo que sufrió en su baile de graduación por delgada. (¡Por favor, por favor, que no se importe a este país ese baile tan famoso!, porque… tela telita con las expectativas que se crean y para la de novelas y películas que da).

En fin, estoy dándome cuenta de que no soy muy fan de Posey. Se me ocurre que también se deja liar por la prima demostrando no tener muchas agallas (dejándose maquillar exageradamente porque deja prevalecer el criterio de ella de lo adecuado, que viva en su casa cuando claramente no la soporta, etc.)

Acabo. Lo dicho. No esperéis muchas sorpresas. Historia sencillita. Agradable de leer. ¡Y ya!

Sorprendentemente para mí, tiene muy buenas críticas. Os envío a “sueños de papel” donde la definen, entre otras cosas, como divertida (yo la diversión no se la vi por ningún lado).

“El guardaespaldas” de Suzanne Brockmann.

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Novela llena de topicazos y sin gran originalidad. ¿Me ha gustado? Siiii, me ha encantado.

Veréis, es una historia que ya conocemos de verla mil veces en película de serie B. Bueno, quizás exagero. Pero muchas veces. La chica mona, la persecución, la mafia, la venganza, el frío sicario, el sistema de protección de testigos y un montón de cosas ya conocidas son los ingredientes. Pero vamos a hacer un símil master chef: cuando dos personas cocinan pueden usar los mismos ingredientes y a uno le sale un churro y otro se alza con estrellas michelín.

Pues entre los ingredientes de esta novela no encontramos nada rarito pero la autora los adereza de tal forma que consiguió que me la zampase enterita deprisa y feliz.

Todo comienza con Alessandra Lamont, una mujer florero que tiene 3 puntos fuertes. 1.- Es guapa. 2.- Es guapa. 3.- Es guapa. Toda su vida se sostiene sobre un físico llamativo y una hermosura que llama la atención allá por donde pasa. Abandonada por otro florero más nuevo (otra mujer más joven y también, como no, guapa) recibe la noticia del asesinato de su ex con un cierto desapego. El muerto está muerto porque le robó al mafioso de turno un millón de dólares.

Alessandra, que es un dulce de persona, de pronto se ve conducida a presencia del “padrino” Michael Trotta. En una reunión con todo un atrezzo terrorífico (un frío sicario de mirada vacía, un perro asesino con ganas de despedazarla y un encuentro con un hombre al que habían golpeado y torturado) recibe un ultimátum: o encuentra el millón de dólares y se lo entrega o la liquidan, sin mucho cariño, para dar ejemplo.

Allí está ella, quebrándose los sesos de dónde puede haber escondido el idiota de su ex el money, hasta que recuerda la única petición que le hizo en el acuerdo de divorcio. ¡Tachán!

Por otro lado el FBI está detrás del mafioso y a sus oídos llega el ultimátum. Quieren utilizar a Alessandra como cebo para cazarle pero ella tiene tanto miedo que se niega siquiera a considerarlo. Los agentes encargados son Harry y George.

Harry es como Colombo el detective, pero en guapo. Lo sé. Esa serie es muy antigua. Pero no podía quitármelo de la cabeza con tanto hablar de que era más bajito que su compañero, de su desarreglo y del pelo despeinado, con cada mechón por su lado. Al final la imagen se fue transformando porque en las escenas eróticas como que no me cuadraba tanto. Carga con la trágica pérdida de su ex y uno de sus hijos y está un poco loco. Me lo pasé en grande con la descripción de cómo se enfrenta a unos ladrones él solo.

Lo que le mueve es la venganza. Tan obsesionado está con cazar a Trotta, al que considera culpable de su pérdida, que nunca encuentra tiempo para ver o telefonear a sus hijos, a los que tiene “escondidos” con otro nombre lejos de Nueva York.

George es más tipo dandy. Alto, guapo y estiloso. Tiene también su historia dentro de la principal. Líos con su ex y su amante. Al final me quedó un poco inconclusa por lo que tengo que investigar si hay un libro escrito para ellos.

Ya con esto espero que os entren ganas de leerla, porque de verdad, es un gustazo. Alessandra tiene que cambiar de look y es mucho más de lo que parecía. “Harry el sucio” resultó más amoroso, atractivo y vulnerable conforme iba pasando páginas. Kim, la superficial amante de George, también fue ganando puntos. Cosa que no ocurrió con Nic, su mujer, que los fue perdiendo uno detrás de otro para llegar a un fiasco final total.

Y la parte en la que Harry intenta rehacer el vínculo con sus hijos me enterneció, cosa que no es fácil (hoy voy de dura)

Encontré sobre todo emoción de la buena. Buenos diálogos, personajes creíbles y tensión en los momentos justos. Secundarios estupendos, desde Shaun (el hijo de Harry) hasta su amiga Mindy. Llegó un momento en que no podía parar de leer. Y el final me gustó a pesar de que Harry acabara montando una empresa de seguridad (otro tópico).

¡Película ya! ¿A que están esperando?

 

“Primera dama” de Susan Elizabeth Phillips

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Sinopsis de Ediciones B.

La joven y hermosa viuda del presidente de los Estados Unidos creyó haberse librarse de la Casa Blanca para siempre, pero las circunstancias la han llevado de nuevo a desempeñar el papel de primera dama.

Aunque no por mucho tiempo, porque Cornelia Litchfield Case ha tomado la firme decisión de escapar —aunque solo sea por unos días—, y así conocer de primera mano la vida de la gente corriente. Lo único que necesita es un disfraz perfecto… y acaba de encontrarlo.

El periodista Mat Jorik es un infeliz del que abusan las mujeres en apuros. Ya se ha resignado a transportar a través del país a las hijas de su difunta ex mujer, cuando se apiada de una hermosa autoes- topista, que no es otra que Cornelia, y le ofrece llevarla a cambio de que se haga cargo de las dos niñas.

Pero los servicios secretos le siguen la pista y es solo cuestión de tiempo que Mat descubra que la mujer a la que cree haber rescatado es la exclusiva de su vida.

Mi opinión.

Que decir de mi apreciada Susanita, a quien recurro siempre, siempre cuando necesito un poco de humor, ligereza y diversión para mi vida. Bueno… a ella, al club de la comedia, a Big ban theory y al grupo “los del perchero” de las chirigotas gaditanas.

La historia principal es un poco rocambolesca y da una idea de la dificultad de llevar una vida pública a alguien que no ha escogido ese tipo de vida. Las renuncias a la privacidad y a una vida digamos “normal” no le han venido dadas por su ambición personal sino por la presión familiar.

En principio el papel de niña rica paseándose por el mundo de la plebe no me ilusionaba mucho, pero la autora tiene el mérito de dibujar personajes encantadores, con caracteres muy definidos a quien les tomas un apego tremendo a pesar de sus imperfecciones. O quizás por ellas.

Al pobre desgraciado del protagonista (su desgracia es vivir rodeado de mujeres… ¡Oh,! ¡qué dura es la vida!) le acabas cogiendo aprecio por lo buenazo que es. A pesar de que es un protestón dedica su tiempo a arrastrar con una caravana por medio pais a una adolescente insolente y a un bebé. Eso sí, aprovecha la oportunidad que el destino le presenta y suma a su grupo a Cornelia para que le ayude a llevar la carga. Y eso que tampoco es que le caiga demasiado bien. Al principio.

Las niñas… son lo mejor de la novela. Le dan el punto cotidiano, los problemillas que le dan salsa a la historia. No sería lo mismo sin ellas dos: una adolescente enfadada con todos y todo (hay que decir que hasta ahora la vida no la había tratado de una modo que propiciase que confiara en los demás) y que es tan protectora, a pesar de su pose, con su hermanita pequeña, un bebé con encanto a raudales.

Los demás secundarios, los amigos del camping, los servicios secretos… también hacen un papel brillante adornando las andanzas por carretera de nuestro grupo.

Los diálogos, como siempre, amenos, divertidos, ágiles.

No es una de mis novelas favoritas de esta autora pero cumple de sobra, como es habitual. Apostar por ella para pasar un buen rato es ganar siempre. Es un valor seguro.

LORETTA CHASE. “Abandonada a tus caricias”.

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Este título un poco cursi y que me sugiere un encuentro amoroso lento y dulce no tiene nada que ver con lo que me encuentro aquí: la historia de la Bella y la Bestia pero con unos personajes espléndidos y chispas saltando por todas partes.

Lord Dain, Sebastian Ballister, también conocido como Belcebú, es un noble narigudo con un cuerpo espectacular: muy grande y demasiado moreno. Tuvo una infancia marcada por dos hechos: el amor de su padre brillaba por su ausencia y su madre, una italiana temperamental, les abandonó para marcharse con su amante.

Tras ese suceso su padre le envió a Eton, interno, donde la relación con sus compañeros consistió en burlas, abusos y rechazo por parte de ellos, y orgullo, contestaciones provocadoras y resistencia por parte de él. Todo cambió cuando se impuso a base de golpes convirtiéndose en un pequeño furioso que multiplicó su fuerza.

Aprendió a valerse económicamente por sí mismo. Listo y eficiente se hizo con una pequeña fortuna que le permitió no depender de su padre. Al morir éste convirtió su legado, lleno de deudas, en una próspera propiedad en poco tiempo y se marchó a París a vivir dedicado a la juerga y a las mujeres.

Allí le rodearon y se convirtió en líder de un grupo de desocupados que se dedicaban a lo mismo que él. En busca de uno de esos inconscientes, ya casi arruinado, llega Jessica Trent, nuestra heroína.

¿Su misión? Hacer que su hermano, ese atolondrado ingenuo, se aleje de Lord Dain y de su vida de perdición. Y de paso, que no le fastidie por sus deudas sus planes de independencia: montar un negocio con mucha clase de venta de antigüedades, joyas, etc.

El encuentro entre Jessica y Sebastian fue… magnífico. En una tienda, con un diálogo ingenioso, procaz y descarado a cuentas de un reloj que en su diseño tiene una escena impúdica y atrevida y que Jess quiere comprar para regalárselo a su abuela. Encontrareis una pequeña muestra en el blog “Amor por los libros” cuya autora comparte mi fascinación por la protagonista.

Y de ahí en adelante… algunas escenas de dejarte sin respiración por su erotismo:

– la escena quitándole un guante. Ni Rita Hayworth en Gilda subió tanto la temperatura a los hombres como ese feucho a las lectoras quitándole el guante a Jess.

– Un beso bajo la lluvia que provoca una envidia horrorosa.

Jessica es una mujer pequeña pero fuerte, inteligente y de lengua rápida. Acostumbrada a manejarse con hombres (ha criado a muchos de sus primos), soltera por decisión propia y nada melindrosa, cuando se siente fuertemente atraída por Lord Dain y su imagen de perversidad va a por lo que quiere. Su sentido común, su equilibrio y sus manejos me han tenido de lo más entretenida y admirada. ¡Que mujer tan batalladora!

Sebastian por su parte es un tesoro de dulces en un cofre feo y grande. Es sensible y temperamental hasta la exageración pero lo tiene bien escondido tras una imagen cuidadosamente construida de hombre vividor al que no le importan los demás ni sus convenciones. Hace lo que le place cuando le place y nadie se le enfrenta. Sólo se relaciona con prostitutas y con otros hombres amigos de la vida disipada.

Como es demasiado consciente de su físico (“erase un hombre a una nariz pegado, erase una nariz superlativa…”) no cree de verdad que ella se sienta atraída por él. Ve siempre una segunda intención en sus acciones: aprovecharse de su dinero, la burla, venganza por haber arrastrado a su hermano al abismo… todo con tal de no ver lo que tiene delante de sus narices: que uno no elige sentirse atraído por algo. Llega y ya está. Y a ella… yum, yummm… le gusta. Mucho.

El final puesto que es una novela romántica, ya lo sabemos. Pero hasta que llegan ahí es un placer auténtico el que nos deparan los encuentros entre estos dos. Es una de las novelas que más me ha gustado de las leídas de este género en los últimos meses. De verdad, no os la perdáis.

“Sucedió en otoño” de Lisa Kleypas.

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Segundo libro de las florero.

Esto creo que dicho así me ha quedado muy de andar por casa.

 Me pondré un poquito más redicha.

Con este libro continuamos la serie de las Wallflowers de Lisa Kleypas que iniciamos con “Secretos de una noche de verano”.

Aquí nos las vemos con la ardua tarea de casar a la segunda de nuestras chicas florero, esas que nadie saca a bailar. Es el turno a Lillian, todo fuego y pasión, lenguaraz, divertida, tozuda, inteligente… en resumen, una personalidad brillante.

Como aquí el final es previsible no pasa nada si os digo que el ganador de semejante “fuerza de la naturaleza” es Marcus Westcliff. Marcus es honesto, responsable, atractivo, listo, de la clase noble, rico (muy rico) y todas, pero todas las madres, querrían casar a sus hijas con él. Una perita en dulce es el chaval. Lástima que no soporta a las hermanas Bowman, a las que considera maleducadas y sin clase.

Lillian es la que menos le gusta, o eso cree él, porque… ¡siempre está pendiente de lo que hace! Y como nuestro “estiradillo” no quiere admitir que le atrae se harta de criticarla.

A Lillian tampoco parece que él le caiga muy bien. Un snob ¡eso es lo que es!

Y la trama no depara grandes sorpresas, pero el resultado final es una novela divertida que se lee en un suspiro. Los diálogos, las situaciones, los personajes, todo es de lo mejorcito de Lisa Kleypas.

Hay que hacer especial mención al personaje de Saint John, amigo de Marcus, que tendrá su libro a continuación de éste. Mujeriego, jugador, encantador y vago… ¡es todo lo que Marcus no es!

Para mas detalles pasaros por el blog  A la cama con…un libro. Hicieron una reseña muy divertida (como todas las suyas, por cierto).

 

SANDRA BROWN.- Dos extraños.

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  • Editorial: Harlequín Ibérica, S.A.
  • N.º de páginas: 315.

 

RESUMEN OFRECIDO POR “LA CASA DEL LIBRO”

No confiaban el uno en el otro. Sin embargo, después de que su avión sufriera un accidente que los dejó perdidos en los remotos confines del norte, aquellos extraños no tuvieron más remedio que ayudarse. 
Rusty Carlson, una mujer de negocios bella y segura de sí misma, estaba herida, aterrorizada y a solas con un hombre a quien temía. No obstante, había una cosa cierta: sin la ayuda de aquel hombre, moriría. 
El veterano de Vietnam Cooper Landry les guardaba un profundo rencor a las mujeres bellas como Rusty. La experiencia le había enseñado que eran interesadas. Sin embargo, él había afrontado peligros mucho peores, y en aquella situación, no estaba dispuesto a permitir que ella diera al traste con sus posibilidades de sobrevivir. 
Pero había depredadores en los bosques, tanto animales como humanos, y todo estaba en su contra. Podían superar aquello, pero Rusty y Cooper no estaban preparados para soportar el descubrimiento de que deseaban mucho más que sobrevivir… 

MI OPINIÓN.

No hay mucho más que decir que lo que ya pone en el resumen anterior.

Historia corta que vuelve a un escenario ya conocido de otras novelas y películas (acordaros de la de Harrison Ford). Accidente de avión. Ella rica y mona y él atractivo, antipático y gruñón. Sólo dos supervivientes. Se llevan fatal. El contacto diario y depender uno del otro les acerca y el deseo se manifiesta. Ambos saben lo que les apetece (¿alguien lo imagina?) pero siguen sin caerse demasiado bien.

Los diálogos no tienen la chispa que yo esperaba y la historia es bastante previsible, aunque no por eso hay que desechar la novela. Está bien para una tarde. Por supuesto que hay lecturas más suculentas pero esta te la terminas casi sin darte cuenta (letra gorda y pocas páginas).

¿Sabéis por que la cogí después de ver de qué trataba? Porque Sandra Brown, después de su novela “Odio en el paraíso”, de portada horrorosa y magnífico interior, pasó a ser una de mis autoras favoritas. Un sólo libro y ya la puse en el podium. Leo todo lo que cae en mis manos escrito por ella. Me he llevado muchos chascos y he apreciado muchas de sus historias. Pero con ninguna he disfrutado tanto como con la primera: Cash Boudreaux y Schyler Crandall protagonizan una de las pocas novelas que releo de vez en cuando. Aprovecho para recomendarosla ya que de ésta de “Dos Extraños” no hay mucho que pueda decir. “Pasable” sería lo que más le cuadraría.