ROSELLA CALABRO.- “Cincuenta sombras de Gregorio”.

ROSELLA CALABRO las 50 sombras de Gregorio

  •  Nº de páginas: 128 págs.
  • Editorial: PLANETA
  • ISBN: 9788408050957

SINOPSIS:

Grey es apuesto, rico, misterioso y tiene un lado oscuro excitante. Toca el piano, regala coches y nos ofrece experiencias inolvidables. Entre las sábanas es el rey, es capaz de despertar nuestros deseos más íntimos. Gregorio se pasea por casa enfundado en una camiseta vieja. Es un negado para detectar nuestras preocupaciones o satisfacer nuestros deseos más íntimos. Gregorio es el hombre corriente, plagado de defectos, con quien nos encontramos cara a cara cuando dejamos de soñar despiertas con Grey. De todos modos, admitámoslo: quizás sea menos encantador, pero es mucho más divertido, por lo menos por 50 razones, todas ellas presentes en este libro.

MI OPINIÓN:

Tengo que decir que cogí este librito (tiene pocas páginas) porque no fui capaz de leerme completo el primer libro de la trilogía “Las 50 sombras de Grey”. La “diosa interior” acabó por ponerme de los nervios y el famoso “contrato” fue la barrera que no superé. Me pudo el aburrimiento.

Pero de este libro me divirtió el título y lo poquito que ojeé en la librería, con lo que en cuanto tuve oportunidad lo leí.

En él se hace una comparativa entre ese “icono” de ojos grises y objeto de fantasías de miles de mujeres (Mr. Grey, aclaro, por si queda alguien en este mundo que no ha oído hablar de él) y el Gregorio que la protagonista del libro tiene en casa.

Se supone que es un choque de trenes: la fantasía de la novela contra la realidad, pero ¡no nos engañemos! Gregorio es tan irreal como Grey; pero tiene a su favor que me ha hecho sonreir…¡a veces!.

Y… aprovechando que “el Pisuerga pasa por Valladolid”, esto es, la fabulosa campaña de marketing que se “marcaron” los de la editorial con “las 50 sombras de Grey” pues esta autora probablemente ha cosechado muchas compras de su libro a la sombra del superventas.

En definitiva, opino que el libro no posee un humor fino y que es facilmente olvidable. No encuentro nada a destacar en él pero da para pasar un rato divertido. Y hay momentos en los que, únicamente con eso, ya es sufiente.