EVA IBBOTSON.- “El concurso de brujas”

Elconcursodebrujas3

  • Nº de páginas: 192.
  • Editorial: PUBLICACIONES Y EDICIONES SALAMANDRA
  • ISBN: 9788478888016

SINOPSIS:

¡Buscadme una bruja!, vocifera Arriman el Espantoso, anunciando a gritos su intención de casarse. Y naturalmente, la esposa del temido Mago del Norte debe ser una bruja que tenga los poderes más oscuros del universo. Pero ¿dónde encontrar a la más feroz de todas? La única solución es convocar un concurso de hechizos. Por un lado, la seductora madame Olimpia ejecuta la terrible Sinfonía de la muerte y logra estremecer al mismísimo Arriman. Por el otro, la magia de la amable Belladona, la bruja blanca, no acaba de funcionar, pues de su varita salen perfumadas flores en lugar de serpientes, y los murciélagos cuelgan de su dorado cabello en vez de convertirse en vampiros sedientos de sangre. La pobre Belladona está deseando convertirse en una malvada bruja, pero ¿será capaz de conseguirlo?

¿QUÉ OPINO?

Cuento. Es un cuento para niños. Divertido. Muy divertido.

No soy objetiva porque el humor de esta escritora me toca bastante. ¿Por qué? ¡No puedo explicarlo! Puedo decir que por lo absurdo de las situaciones, por los personajes disparatados que crea, por los detalles y por otras muchas cosas. Pero más allá de eso lo que queda es que mi sentido del humor conecta con el suyo. ¡Misterios inexplicables!

Podríamos hablar del humor ¿Por qué cuando un amigo, partido de risa, me enseña un video de porrazos yo me quedo fría? ¿Por qué me río con algunos chistes que dicen que son malos y otros que presentan como “buenos” me dejan con cara de desconcierto? ¿Dónde está la llave de nuestra risa? Creo que ese siempre será el género literario donde más desacuerdos haya. Lo que para unos es hilarante para otros es aburrido. Y vosotros, si lo leéis, me podríais decir que no es para tanto. Pero eso no cambiará el hecho de que yo seguiré igual de feliz que una perdiz en el campo con mis brujitas y su concurso.

El gran mago Arriman necesita dejar de trabajar tanto para mantener en su zona la oscuridad y la magia negra. Pero el “gran mago” que ha de sustituirle en el puesto no acaba de llegar. Su secretario, a quien le gustan los concursos de “misses” de la tele, decide organizar un concurso de brujas con el fin de encontrarle una esposa.

Cada una de las candidatas tiene su punto:

– Las dos hermanas cuyos “familiares” (animales que les dan el poder para ejercer la magia) son gallinas y están siempre peleándose.

– La bruja cuyo familiar es un cerdo y se parece a él. Esta dama lleva siempre puestas unas botas de goma que horrorizan al pobre de Arriman.

– La hija de la sirena, cuyo familiar es un pulpo.

– La viejecita obsesionada con rejuvenecer y cuyos familiares son una nube de moscas alrededor de la cabeza. Bastante a menudo se convierta en mesita, olvidando luego el conjuro para volverse humana (cosas de la edad).

– La malvada Olimpia, la del collar de dientes humanos (se dice que de sus desaparecidos maridos) que tiene por familiar un oso hormiguero con collar de circonitas.

– Y por último la única, la hermosa, Belladona. ¿Y qué defecto tiene? ¡Hace magia blanca!. Y no tiene familiar alguno. Ella quiere ser una maga negra para casarse con el brujo, de quien está secretamente enamorada. Pero, para su suplicio, allá por donde ella pasa crecen flores, aparecen dulces conejitos y pajaritos y murciélagos anidan en su pelo. ¡y el colmo de los colmos: es una buena persona!

La historia nos relata el concurso con todas sus pruebas y nos lleva al previsible desenlace con una sonrisa en los labios.

Aparecen otros muchos personajes: Terence y Rover, su lombriz, el kraken, el fantasma de Sir Simón que mató a todas sus esposas cuando estaba vivo, la directora del orfanato, … ¡todos ellos viven en mi mente!. ¡Personajes inolvidables! ¡Y hechizos inolvidables!

Me he divertido. No puedo decir que me haya partido de risa pero sí que me ha hecho disfrutar un montonazo. Los personajes se supone que son malos (brujas y hechiceros) pero son malos “inocentes”. Es su ser, su esencia. ¡Como si fuera su trabajo y ellos hubieran de hacerlo bien! Es un poco chocante pero las malas resultan simpáticas y, en vez de miedo, despiertan ternura en el lector. ¡Por Dios, que desastre de brujas!

Y al final, como en casi todos los cuentos, triunfa el bien. Pero el hecho de que el final esté cantado no significa que el camino hasta llegar al él no sea digno de andarlo. Es todo en placer.

Eva Ibbotson empezó a escribir cuentos cuando sus hijos eran pequeños. Pasó de escribir novelas dirigidas a adultos a adentrarse también en historias para niños llenas de brujos, misterios y magia, ¡todo ese mundo amado por ellos! Con estos libros ha conseguido muchos premios, y no me extraña nada, porque a mí me tiene conquistada. No empecé a leer el libro porque sí, porque me gustara la portada, alguien me dijera que era divertido o porque lo viera anunciado. Lo empecé porque lo había escrito ella, porque tras leer dos novelas suyas me puse a buscar qué más había nacido de su imaginación y tengo todos los libros apuntaditos en la lista de pendientes.

Es un libro ideal para cualquiera que, sin prejuicios, se embarque a leer buenas historias aunque está dirigido principalmente a niños de 10 a 12 años.

Por cierto, lo acabé después de leer uno de los comics con las aventuras de Asterix y Obelix y ambas cosas mejoraron sustancialmente mi buen humor.